Alapar 16SRA

Introducción

En la Zona Oriente sigue pendiente la formación de un contexto favorable para un desarrollo articulado de las artes. La falta de una esfera pública, lo feble del tejido artístico, la distancia del ámbito institucional con la comunidad creativa, la ausencia de ciertos perfiles, de investigación y formación continuada y especializada, los convencionalismos en la apreciación de las prácticas artísticas, o la desatención hacia la masa crítica de públicos suponen un panorama árido. No obstante, creadores de todas las generaciones y disciplinas desarrollan una labor cuasi-épica para llevar a término sus propuestas, en un territorio marcado por el vacío de genealogía, apoyo e interlocutores legítimos.

Hasta ahora, exposiciones y salones colectivos y propuestas individuales aisladas -bastante guiadas por la autogestión- han marcado la pauta del circuito. También, los salones regionales han tendido a formularse como muestras colectivas sobre temas preconcebidos por los curadores o determinados por ellos tras una toma de temperatura en campo.

Alapar surge como respuesta a varios de estos vacíos, conjugando la acción simultánea en tres frentes: apoyo al proceso intrínseco de los proyectos y acompañamiento curatorial como fórmula profesional (AlaparPRO), semillero de práctica curatorial en tiempo real (AlaparLAB) y forja de comunidad y esfera pública (AlaparCOM).

Más que ilustrar a la región como un espacio delimitado cuya producción artística debe ser visibilizada en una instantánea, Alapar atiende a la región como un espacio de producción social múltiple, susceptible de ser articulado y dinamizado desde de la experiencia artística: la región como una estructura narrativa en construcción.

———

Alapar quiere destacar el antecedente del proyecto a la paR15, propuesta educativa en el intervalo entre el 14SRA y el 15SRA a cargo de la Asociación Entre las Artes, la cual supuso una importante herramienta pedagógica para el sector. Agradecemos gentilmente su respaldo a nuestra plataforma.

 

 

Estructura

Alapar enfatiza en la idea de proyecto-proceso y en la figura del acompañamiento curatorial, tomando forma a través de la selección y desarrollo de nueve propuestas artísticas a lo largo del período del Salón, atendiendo a las temporalidades, formatos y especificidades que resulten pertinentes para la naturaleza y objetivos de cada una de ellas.

Cada proyecto contará con la tutoría y acompañamiento de un miembro del equipo, quien trabajará mano a mano, a la par, con cada artista. Así mismo, nueve aspirantes a curador o protocuradores harán las veces de asistente curatorial en uno de los proyectos, acompañando el arco completo que va desde la conceptualización hasta la presentación de resultados.

Cada propuesta seleccionada marcará la pauta de su recorrido temporal, discursivo, metodológico, de producción y socialización, haciendo de Alapar la suma de nueve vectores que se distribuirán en el espacio de la región durante el tiempo del salón, a su propio ritmo y en su propio itinerario. Se desarrollará y comunicará un programa nodo que incluye los diversos momentos y espacios de activación pública. A su vez, cada propuesta irá generando su acervo de materiales y culminará en una publicación específica bajo un formato homologado.

A manera de epílogo, al cierre del periplo Alapar una serie de encuentros de socialización en diversos puntos neurálgicos de la región servirán para presentar la publicación final, que incluye en un mismo paquete, a la par, las nueve publicaciones individuales y una décima publicación general.

 

 

Objetivos

  • Profundizar en la profesionalización de las prácticas artísticas contemporáneas de la región, enfatizando en el apoyo a proyectos-procesos específicos y a las trayectorias de sus autores.
  • Ampliar el espacio para la práctica curatorial en la región, incorporando la figura del acompañamiento curatorial y articulando un semillero de curadores.
  • Articular desde el trabajo en red y visibilizar a través de una base de datos-directorio a las diversas agencias que participan del sector artístico en la región.
  • Aproximar al contexto, desde sus particularidades, a las dinámicas vigentes en el gremio de conformidad con el diálogo global de las artes.

 

 

Fundamentación

“Un modelo es más una propuesta que una orden. Su perfección no nos estimula a imitar, sino a innovar”.

“Hacer es pensar”

El artesano. Richard Sennet

 

Alapar no parte de una genealogía académica temática, sino que toma como referencia el concepto de transferencia de conocimiento expuesto por Richard Sennet en El artesano, donde plantea la noción del experto como una asociación de conocimiento e intuición producto de la suma de la información y la experiencia. Argumenta Sennet que sólo la práctica puede erigirse como vehículo de aprehensión de las habilidades y destrezas del oficio, acompañada, claro está, de los datos que constituyen su área de conocimiento.

Así mismo plantea la idea de la transferencia al hablar de modelos estructurales que articulan una práctica-saber y que pueden ser desplazados a otros escenarios, homologando los parámetros esenciales de su esquema funcional, pero modulándose para acoplarse a los requerimientos, recursos y finalidades de este nuevo entorno.

Al hilo de los planteamientos de Sennet, Alapar surge del análisis del estado de la cuestión en el contexto artístico de la Zona Oriente. Producto de la experiencia de campo y fruto de diálogos sostenidos entre los miembros del equipo y con múltiples agentes de la comunidad, se han detectado grandes vacíos que, por un lado, impiden el desarrollo y profesionalización del ámbito de las artes en la región y, por otro, aumentan la brecha que separa a estos territorios del diálogo en términos de paridad con el gremio artístico nacional e internacional.

La figura del curador ya se encuentra afianzada en muchas latitudes y buena cuenta de ello rinden desde los programas de formación específica, pasando por las agremiaciones y plataformas de trabajo hasta la mera existencia de auténticas comunidades curatoriales en muchas localidades. Dentro de la función curatorial, con especial énfasis en ámbitos periféricos o de cara a artistas emergentes, el acompañamiento a los procesos de los artistas supone un bastión para la práctica artística profesional. Haciendo las veces de interlocutor, instigador, facilitador, promotor y amplificador, el curador acompaña el arco completo de los proyectos, haciendo del diálogo fructífero, la complicidad e implicación una herramienta determinante para su optimización.

La Zona Oriente no ha logrado consolidar este tipo de perfiles en su cotidiano, haciendo de la ausencia de agentes y referentes una de las grandes carencias para un tejido artístico fortalecido. A su vez, la ausencia de espacios de formación y práctica ha impedido que aquellas personas de la región interesadas en dedicarse profesionalmente a la curaduría encuentren vehículos y oportunidades para incursionar en el oficio, haciendo del empirismo precario, la diáspora o la abdicación sus únicas posibilidades. En otro orden de ideas, las prácticas culturales heterogéneas, los formatos híbridos, transdisciplinares, procesuales y participativos, la experimentación tecnológica o la autoría en colectivo, a la orden del día en el arte contemporáneo, encuentran un muro de contención en los atavismos y convenciones del circuito y el imaginario regionales, condenando a los autores que apuestan por estas vías a una posición subalterna y periférica con respecto a las disciplinas y formatos tradicionales del arte.

En la región el apoyo a la creación desde los ámbitos institucional y privado, la relación articulada de la academia con el gremio, así como la apreciación y recepción de las prácticas artísticas por parte del público y los medios, por no hablar del ejercicio de las buenas prácticas profesionales, también se apartan enormemente de las lógicas y modalidades asentadas en el circuito nacional e internacional de las artes, dando como resultado un estado de estancamiento, de aislamiento espacio-temporal en plena era de la hiperconectividad y del tiempo sincrónico global.

 

11 zonas rojas del arte Zona Oriente

La figura del curador. Lugares de aproximación, funciones, modalidades.

El binomio artista-curador. Mismos objetivos, distintas responsabilidades.

El agotamiento y superación del formato expositivo.  Otros modelos. Otros ritmos e intensidades de trabajo.

Lo procesual. Problemas de visibilización y marcos de recepción.

Lo transdisciplinar. Definición. Circunscripción en el ámbito del arte.

Lo participativo.  Autorías compartidas. Incursión social.

Lo educativo. Modelos formativos. Aprendizaje informal.

Lo efímero. Problemas de capitalización, patrimonialización y anclaje histórico.

La investigación. Marcos teóricos generales. Desarrollo de una historiografía propia. Actualidad.

El trabajo en red. Alianzas estratégicas. Coproducciones. Patrocinios.

La comunidad. Articulación interna. Proyección pública.